sábado, 3 de julio de 2010

Todo se basa en la misma pregunta

Te quiero. Y si no fuese así, ¿por qué entristezco cuando me hablas de ella? ¿por qué me pierdo en tus ojos marrones con tanta facilidad? ¿por qué cuando nos cogemos de las manos para hacer el tonto en la piscina...?
¿Es todo un desorden de ideas o la existencia de sentimientos? Si hay sentimientos por mi parte... ¿también por la tuya? Me haces dudar mucho con ciertas cosas que me dices y cada vez se me hace más difícil mirarte a los ojos sin perder la concentración.
Hoy creo que todo esto está lejos de una simple confusión. Ojalá ande cerca de la verdad.